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LA MOROSA MORALIDAD DEL DR. MORALES.

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Por:  QuieroJama Cubalsero

El doctor Salvador Morales, uno de los ponentes sobre el 50 aniversario de la Revolución Cubana en el foro celebrado en el Centro Cultural Universitario

Como ¿homenaje? al natalicio de nuestro prócer independentista José Martí, en esta Ciudad de México por cuyas calles otrora paseara el joven José Julián en sus años de destierro, impartió una conferencia el Dr. Salvador Morales, historiador y profesor de la Universidad Michoacana de San Nicolás Hidalgo, que tenía por título “José Martí: aporte intelectual al proceso revolucionario cubano”.

Ante un reducido público de mexicanos, casi todos de la tercera edad y fieles seguidores de aquel que aún llaman con retrógrado ensueño “el comandante”, y un grupito de  la embajada de la Isla , este cubano insertado en cátedra mexicana expuso toda una serie de hechos de la historia revolucionaria cubana desde Martí a la actualidad, enalteciendo el papel de la ideología revolucionaria como resultado del pensamiento martiano, y ocultando intencionalmente la penosa realidad de nuestra tierra…

Sólo fue más de lo mismo. Su oratoria parsimoniosa repitió textualmente lo inculcado por los libros editados durante años por el Gobierno, y que nos imponen a los cubanos desde niños en todos los grados de la enseñanza primaria, media, superior; en los círculos de estudio, las reuniones del CDR, los centros de trabajo, los pocos periódicos, la radio, los tres canales de TV, en fin;  el permanente y martilleante lavado de cerebros inescrupulosamente regenteado por Orientación Revolucionaria del Comité Central del Partido Comunista. Ningún aporte valiente, ningún esfuerzo moral de este profesor  para balancear la historia deformada y maquillada por aquellos con más de cinco décadas en el poder.

Habló de un período neocolonial donde Cuba era el traspatio de los Estados Unidos. Nunca dijo que Fidel nos entregó a los soviéticos por varios lustros, cambiando por petróleo, tractores, cebollas, papas y cohetes nucleares la conversión de Cuba en punta de lanza de la llamada “Guerra Fría” a noventa millas de los EEUU. Tampoco habló de la activa intervención cubana en la creación y el suministro de las guerrillas de toda América, ni de las escuelas de entrenamiento a terroristas árabes, ni de la vinculación a todo movimiento subversivo de ultraizquierda, ni de ser el refugio de ETA en el Caribe, ni de los más de once mil setecientos cubanos muertos en las guerras de África como carne de cañón rusa. Qué extraño, este “historiador” cubano al parecer sólo está informado de la cara iluminada que promueve y resalta los “logros” de la  dictadura, pero jamás cuenta la historia completa.

Una vez más, nuestro José Martí ha sido utilizado públicamente como JUSTIFICACIÓN del totalitarismo, acusado implícitamente de los más de 78 mil balseros muertos o desaparecidos, de la masacre del remolcador 13 de Marzo, del derribo de las avionetas desarmadas de Hermanos al Rescate, de miles de muertos en las cárceles y centros de detención y tortura, de la represión a los disidentes, de la Primavera Negra , de la proliferación de las jineteras como escape familiar a un destino de hambre y desesperación, de la explotación gubernamental del turismo sexual. De la diaria mentira como inagotable recurso de uso común de todo un pueblo y la doble moral como permanente protección individual.

José Martí, tal como sucede con Bolívar y otros próceres, hoy es manipulado por éste y por quién sabe cuántos miles de ideólogos del castrocomunismo insertados en cientos de universidades del mundo, donde aprovechan lo moldeable de las mentes jóvenes ante el carisma y la prosapia del profesor. Un Martí perpetuado como origen y destino de actuales atrocidades, como creador de nuestros males, de la división física e ideológica de varias generaciones en las dos orillas, de la pérdida de todo tipo de libertades políticas, comerciales, de tránsito, expresión, reunión, de la dignidad y los derechos humanos. En Cuba lo que no está prohibido entonces es obligatorio y viceversa. La economía está arruinada por años de inescrupulosa manipulación, el supuesto bloqueo sólo existe en la mente de la gente por la constante prédica de la Gerontocracia adueñada del poder, ya que en la práctica los Estados Unidos son sus mayores proveedores de productos cárnicos y del agro.

La tierra se ha degradado por el abuso de fertilizantes rusos y tratamientos inapropiados para el Caribe, la desorganizada monoproducción estatal y el marabú (planta parásita de gruesas espinas) son los dueños del campo. Y en las ciudades la gente hace como que trabaja, el estado como que les paga, en una interminable cacería. Todo es un juego de la mentira; los salarios te los abona el Gobierno en pesos cubanos pero te vende en sus tiendas lo esencial para vivir en pesos convertibles (cuc), mucho más costosos. Impera la doble moneda, el mercado negro, la prostitución femenina y masculina,  y el robo hormiga a las empresas. Ello y más hacen el pan de cada día…

Hermosísimo panorama que a Martí hubiere causado náuseas e indignación, pero mucho peor si supiera que Fidel y su hermano lo han culpado de ser el “autor intelectual” de toda esta barbarie. Y que inmorales propagandistas de lo absurdo como el “moralista Morales” tengan el desparpajo de ocultar.

Tanta deshonestidad deja corto a mi consentido Candelario Tres Patines, quien de ser eterno enjuiciado irguióse como enjuiciador en esta su honesta Moraleja:

No por apellidarte Morales
garantizas tu moralidad,
son tus actos los que aportan
certeza a tu integridad.
Y a más de cincuenta años de evidente inmoralidad,
para Morales ya no hay moratorias:
Usted, sus amos, sus mentiras y su oratoria
se van derechitos al basurero de la Historia.

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