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Ayudar al prójimo

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Por: Jorge Olivera Castillo, Sindical Press

LA HABANA, Cuba, abril (www.cubanet.org) – Es lógico pensar que el índice de mortalidad en Tanzania ha disminuido desde 2006. Desde ese año Cuba extendió su mano para ponerle algunos parches a la pared de miserias que cubre a casi todos los países africanos, y ahí están las estadísticas con cifras elocuentes.

Dice el gobierno de La Habana que es altruismo en estado puro, solidaridad sin mácula, cooperación desinteresada, la labor realizada por los médicos en esa nación del sureste de África habitada por alrededor de 38 millones de habitantes.

Nadie en su sano juicio podría censurar este tipo de ayuda a núcleos poblacionales que sobreviven bajo el estigma de unos niveles de pobreza cuasi medievales. El hecho que se hayan efectuado hasta la fecha 141 mil 800 consultas, 6 mil 332 cirugías, más de 3 mil 397 partos, además de la atención brindada a 11 mil 623 personas infectadas con el virus del SIDA, es de por sí revelador desde el punto de vista humano.

Lo inexplicable, tras la multiplicidad de expediciones humanitarias que han partido desde la Isla hacia decenas de países del tercer mundo, radica en el notable decrecimiento de la calidad de estos servicios en el país, y el surgimiento en espiral de las contradicciones de una nación que es capaz de enviar especialistas en salud pública a curar enfermos en la periferia y el centro de la jungla y, sin embargo, no puede atender demandas del mercado interno que resultan ridículas.

Ponerle el cabo a una olla de presión, destupir una cañería para sanear el entorno de las aguas albañales, esperar horas en un consultorio después del diagnóstico debido a que no hay papel para las recetas, perder media jornada laboral a partir de las engorrosas gestiones para que un burócrata le ponga el cuño a un documento.

Sería agobiante describir el listado de situaciones tragicómicas que, por desgracia, se han convertido en un problema nacional que demuestra los desaciertos de la estatalización.
En la superficie parecen un conjunto de nimiedades sin consecuencias, pero en esencia son los frutos de la arbitrariedad como política de Estado. Al margen de los éxitos obtenidos en su largo peregrinar, el partido de gobierno es un clásico reproductor de mediocridades y desequilibrios a nivel institucional.

Tener disponibles a miles de médicos, entrenadores deportivos y otros especialistas en diversas ramas del saber para situarlos en selvas, cerros y favelas con el propósito de aliviar las desgracias de sus moradores, es una postura plausible, pero que la vez obliga a fruncir el ceño como preámbulo a varias interrogantes.

¿Qué país puede movilizar y distribuir a tantos profesionales que obedecen sin chistar una orden que los lanza a las zonas más crudas del subdesarrollo?

¿Cómo es posible que Cuba, con serios contratiempos económicos, insiste en asumir un rol que excede sus potencialidades?

¿Es verdaderamente gratuita la cooperación? Son muchas las dudas en relación a una actitud que salva vidas en decenas de países, y por otro lado sirve de cortina de humo para continuar gobernando el país como una finca.

Esos multitudinarios desplazamientos de personal calificado hacia áreas colonizadas por la extrema pobreza, cuentan con generosas retribuciones.

Votos asegurados en las batallas diplomáticas, trabajo ideológico en la base con la finalidad de favorecer una adhesión incondicional de la opinión pública de los países beneficiados, aseguramiento de soportes políticos y necesidad de construir y mantener el liderazgo moral y ético en la vasta geografía tercermundista. No son pocas las recompensas obtenidas de la muy diversificada red de asistencias que se activan con la mirada puesta en el saco de las utilidades.

Me alegra que los sectores menos favorecidos de Tanzania vean un rayo de luz en medio de su perenne oscuridad a raíz de las atenciones recibidas de los expedicionarios de bata blanca nacidos en Cuba.

No todo es celebración frente a este acto “filantrópico”. Tengo que pensar también en los más de 60 mil prisioneros (comunes y políticos) que habitan en las más de 200 cárceles y campos de trabajo que existen en la Isla, en las miles de familias que viven en albergues colectivos a la espera de una vivienda, en un pueblo que es obligado a sobrevivir al margen de ley a instancias de un torcido diseño económico, incapaz de proveer buenos empleos y salarios decorosos.

Allá en Tanzania todavía se puede morir de enfermedades curables. Aquí, de tensiones, miedos, negligencias y hasta de un asalto. Esto no es el paraíso, aunque innumerables hijos de África lo crean así. El dolor del hambre y el desamparo producen espejismos.

Por estos lares son otros los matices de las alucinaciones. De seguro, ningún cubano ha visto por La Habana alguna pista del Edén. Del infierno sí podrían contar experiencias inolvidables. Por supuesto, no tan brutales como en las aldeas de aquel país sepultado en las profundidades de la involución.

Benedicto XVI condena brujería en Angola

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Por: Cubalsero

El Sumo Pontífice de la Iglesia Católica Romana tiene toda la razón al condenar la brujería y sobre todo el sacrificio humano de niños en Angola, puesto que los Apóstoles dijeron que con el sacrificio del Hijo de Dios ya no era necesario ofrendar sangre de tipo alguno a ningún dios. La muerte y resurrección de Cristo es la salvación definitiva y eterna para cualquier ser humano de cualquier País y de cualquier raza.

La condena Papal se emitió desde tierras muy lejanas a Cuba, pero tiene que ver mucho con nuestro País, tanto en la esfera de lo político como en lo religioso. A pesar de nuestro origen africano, ( Cuba es un crisol de razas y culturas, la blanca, la negra, la china, la árabe…), nuestras raíces afrocubanas se remontan a una civilización más avanzada en todos los aspectos que la angolana. Los esclavos que raptaban o comercializaban los españoles en África procedían de una zona mucho más desarrollada que las colindantes: el Reino Yoruba,  constituido hace siglos en un estado organizado, con reyes nobles y razonables que de plano prohibieron los sacrificios humanos, permitiendo sólo los de animales ( a éstos primero se les tiene que cantar, para enaltecer su alma y que ésta no se enoje con el sacerdote sacrificador, el Babalawo; y está establecido que la muerte tiene que ser muy rápida, para que el animal no sufra).  El reino yoruba desde la edad media tuvo ciudades edificadas por ellos mismos, bibliotecas y relaciones diplomáticas con Europa (España y Portugal).

Sin embargo, debido a la cercanía geográfica sí hay cierto parentesco o relación entre las creencias ancestrales de los los actuales angolanos y yorubas, estos últimos originaron la llamada santería cubana, cuyo verdadero nombre en yoruba es IFÁ.

IFÁ tiene una estructura sacerdotal que empieza desde el gran ONIS  (El Sumo Sacerdote de dicha religión), que habita en la ciudad sagrada de IFÉ, de ahí se deriva la siguiente jerarquía religiosa: Gran Ogbá, que sólo puede haber uno en cada país; en Cuba el cargo correspondió durante muchos años a Arcadio, el famoso babalawo de Guanabacoa, e ignoro quien lo ostenta en nuestros días.

Según cuenta un amigo generacional del finado literato cubano “Wichi el Rojo”, (nuestro querido “Cabeza de Zanahoria”); el también escritor Eduardo Heras León, quien fuera militar del ejército cubano y que decididamente se declara ateo; en memorable ocasión y sólo por curiosidad fue a visitar a Arcadio allá en Guanabacoa, y para su mayor sorpresa, el muy acreditado Babalawo no le habló entonces de sacrificios, brujerías y demás prácticas afrocubanas; sino que se adentró en una serena y agradable conversación mediante la cual transmitió al “Chino Heras” un cúmulo de consejos espirituales y filosóficos de una inusual profundidad que impresionó al destacado intelectual: “ me dejó con la boca abierta”, relata Heras, y aunque sigue siendo ateo, desde entonces le tiene un gran respeto a la religión Yoruba por la poderosa sabiduría que de ella emana.

La jerarquía sacerdotal continúa así, después del Gran Obba, le sigue el Balalawo de IFÁ, luego el Balalawo de Orula y por último el comúnmente llamado santero. Espiritistas y otros conocedores o adentrados en la materia sin grados, cargos ni especialización, constituyen la base popular de estas creencias en Cuba.
Volviendo al tema de la justa condena de Benedicto XVI al  sacrificio de niños en Angola podemos afirmar que la religión afrocubana yoruba desde sus orígenes no ha sacrificado niños, y cuenta con un gran dossier filosófico integrado entre otros por los llamados “Dichos de Orula”. Citamos algunos para mayor ilustración, los que no por breves carecen de intrínseca filosofía:

-    “ De la discusión nace la luz”.
-    “ Esperar es de sabios”.
-    “ Cuando hay una tormenta en el bosque, los árboles duros caen ante la fuerza del viento, pero los árboles flexibles son los únicos que sobreviven”.

Esto pertenece a un libro semi-secreto que manejan los babalawos y del cual me mostró algunos fragmentos un reconocido Balalawo de IFÁ, quien por cierto tiene estudios universitarios tanto en Cuba su país natal como en México, donde terminó una maestría en el Tecnológico de Monterrey.

Actualmente, ante la degradación ambiental y la decadencia climática del planeta Tierra por la desmesurada ambición de unos e irresponsabilidad de casi todos, esta tendencia religiosa muy apegada a la naturaleza y con un profundo respeto al entorno cobra una impactante actualidad.

Pasando a lo anecdótico, un reconocido empresario mexicano, economista del ITAM y brillante comentarista de la televisión, muy interesado por cierto en obtener ayuda espiritual o de donde cayera con tal de sanear la “mala racha” de su negocio; al observar la forma en que el Babalawo de IFÁ consultaba el oráculo, dibujaba los signos emanados de éste e interpreta acto seguido las letras,  me dijo que era evidentísimo que dicha práctica religiosa estaba basada en algún sistema matemático algorítmico, muy parecido al oráculo chino conocido hoy como el libro del I Ching, menos complejo (por manejar sólo 64 signos), que el sistema de religión afrocubana, con  mayor cantidad de variantes y signos. Su análisis científico puede ser preciso o no; pero luego del “trabajo”  su negocio prosperó visiblemente.

DISCRIMINACIÓN RELIGIOSA

En Cuba, aunque la Constitución Socialista proclama la libertad de cultos, ello era letra muerta: ser católico, protestante, testigo de Jehová o reconocer y practicar cualquier religión fue motivo de pérdida del trabajo, de expulsión de la Universidad y hasta de ser candidato a la UMAP ( unidades militares de ayuda a la producción), que eran nada menos que campos de concentración donde eran enviados a trabajos forzados también los que pensaran y se manifestaran de forma diferente, los no vinculados a un trabajo estable, los no entusiastas del castrismo, los gays, los osados que se atrevían a disentir, y hasta los fanáticos de los Beatles ( previa rapada de melena y apertura a cuchilladas de sus ajustados blue jeans). En fin, los que no estuviesen dentro de los estrechos parámetros comunistas del Hombre Nuevo, los que no aceptaban voluntariamente el lavado de cerebro… Ejemplos de este pedazo de la historia ( o histeria) de la Re-involución fueron dos muchachitos inventores de canciones, casi adolescentes, atrapados con sus guitarras en un parque de La Habana y lanzados a uno de estos gulags: Pablo Milanés y Silvio Rodríguez, quienes después prefirieron “adaptarse y acomodarse” a ser permanentemente reprimidos. Toda manifestación diferente a la línea gubernamental, incluyendo a Dios, era una “desviación ideológica” y “peligrosa competencia” para la necesaria popularidad del Tirano.
NI GALLO NI CHIVO: UN ELEFANTE A LA ALTURA DE SU EGO
O sea, que durante años se reprimió por la Revolución todo tipo de manifestaciones religiosas, llegando al extremo de pérdida de la libertad; pero la Élite gubernamental sí tenía derecho a practicar, siempre en secreto, sus ritos. En su faceta política esta religión afrocubana ha sido utilizada ampliamente por Fidel Castro y su acólitos para “protegerse” con la ayuda de los Orishas, ( dioses, santos) de las consecuencias de  su actuar, conscientes por una parte de los crímenes perpetrados, y deseosos de éxito para nuevos caprichos y locuras que solo condujeron a un ascendente empobrecimiento del País y la permanente humillación del pueblo cubano. Celia Sánchez Manduley, quien en vida fuera la secretaria particular y mano derecha de Fidel desde la Sierra Maestra, era reconocida practicante de la religión afrocubana, y según cuentan sacerdotes yorubas, sus constantes rituales eran descomunales, con desfile de personalidades políticas y derroche de comida, mientras el pueblo no alcanzaba a llenar su estómago con la libreta de abastecimiento.

El propio Fidel Castro tuvo un ritual en su visita a Nigeria, la cuna de esta religión, pero el animal sacrificado no fue una paloma, un gallo ni un chivo: A la altura de su ego, mataron un elefante para obtener gigantesca protección por parte de los orishas, consciente el entonces mandamás cubano que la sangre por él derramada durante los años de su permanencia en el poder exigía extraordinarios servicios religiosos.

A pesar de todo los propios Babalawos no se salvaron de la represión y el espionaje. Hace cuatro o cinco años, durante el ritual anual en que el sacerdocio de IFÁ se reúne en una liturgia que dura cuarenta días para emitir sus profecías ( letra del año), que regirán por doce meses los destinos de Cuba, salió el siguiente designio de IFÁ: “El Rey pierde el cetro”. Inmediatamente la policía política cubana se les echó encima con la prohibición de difundir tal oráculo, ya que cualquiera en la Isla lo interpretaría como vaticinio de la caída de Fidel Castro.

Urdieron entonces el ardid los babalawos de que no sabían de quien hablaba Orula, que lo mismo podía ser de un rey árabe que de un mandatario haitiano. Y salvaron el pellejo.

A ciencia cierta su pueblo no conoce mucho de la realidad de Fidel, pero se piensa que ya murió porque desde hace aproximadamente 2 años no se presenta públicamente. ¿Habrá sido cierta la profecía de los babalawos?

Aunque nosotros somos católicos,  respetamos la autoridad de Benedicto XVI, y no practicamos rituales afrocubanos, si creemos que ellos tienen derecho a la libertad de expresión y religión, siempre que esto no afecte a terceros ni conlleve a actos delictivos como en el caso de Angola.

Llega Benedicto XVI a Angola

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Fuente: La Crónica de Hoy

El Papa, Benedicto XVI, llegó este viernes a Luanda, segunda y última etapa de su primer viaje africano, para conmemorar el 500 aniversario de la evangelización de Angola, el primer país del África austral al que llegaron los misioneros católicos.

El avión que trasladó al Pontífice desde Yaundé, la capital de Camerún, tocó tierra en el aeropuerto “4 de Febrero” de Luanda a las 12.42 hora loca (11.42 GMT), donde Benedicto XVI fue recibido por el presidente de Angola, José Eduardo Dos Santos, acompañado de su esposa.

También acudieron el arzobispo de Luanda y presidente de la Conferencia Episcopal de Angola y Santo Tomé, Damiao Antonio Franklin, y el obispo de Cabinda, Filomeno do Nascimento Viera Dias, así como autoridades civiles y numerosos religiosos.

Con motivo de la llegada del Papa a Angola, las autoridades han declarado hoy día festivo, para brindarle una “recepción digna”, mientras peregrinos de todo el país y de los cercanos llegan a Luanda para una misa que oficiará el próximo domingo en el norte de la ciudad, en la que se esperan 500.000 fieles.

Tras los honores militares y la bienvenida de Dos Santos, el Papa pronunció su primer discurso en Angola, en el que exhortó a los angoleños a proseguir en el camino de la pacificación y de la reconstrucción del país y de las instituciones, tras las casi tres décadas de guerra civil que asolaron el país hasta 2002.

Benedicto XVI abogó por una sociedad de justicia, paz y solidaridad, basada en la caridad y en el perdón recíproco y recordó que el viene de un país, Alemania, “que conoció la guerra y la división entre hermanos de una misma nación debido a una ideología devastadora e inhumana (nazismo) que, bajo la falsa apariencia de sueños e ilusiones, colocaba en los hombres el yugo de la opresión”.

“Por eso pueden entender lo sensible que yo soy al diálogo entre los hombres como medio para superar cualquier forma de conflicto y para hacer de cada nación una casa de paz y hermandad”, agregó.

“Su territorio es rico y la nación fuerte, pero por desgracia dentro de sus confines hay todavía muchos pobres que reivindican el respeto de sus derechos”, dijo.

Para él, las autoridades de Angola no pueden “olvidar la multitud de angoleños que viven por debajo del umbral de la pobreza absoluta. No pueden desilusionar sus esperanzas”

Desde el aeropuerto el Pontífice se trasladó a la Nunciatura, donde se alojará durante los cuatro días de estancia en Angola, hasta el 23 de marzo.

Benedicto XVI tiene previsto reunirse esta tarde en el Palacio Presidencial de con José Eduardo Dos Santos y, después, con las autoridades políticas y el cuerpo diplomático acreditado en Luanda en el mismo edificio.

Un encuentro con los obispos de Angola y de Santo Tomé pondrá fin a su primer día de estancia en Luanda.
Benedicto XVI quiere bendecir el proceso de consolidación de la paz en Angola, iniciado en 2002, y el progreso económico registrado en los últimos años, cuyos beneficios, según el Vaticano, deben ser repartidos entre toda la población, especialmente los más pobres.

Angola es el país de África con un mayor crecimiento en los últimos años, en los que se ha convertido en el principal exportador de petróleo del continente, pero el 70 por ciento de su población sigue viviendo en la miseria, con unos servicios educativos y de salud muy deficientes y con un 17 por ciento de analfabetos.

Benedicto XVI es el tercer Papa que viaja a África, tras Pablo VI, que lo hizo una sola vez y Juan Pablo II, que estuvo en el continente en trece ocasiones.

Juan Pablo II estuvo dos veces en Camerún y en una ocasión en Angola.


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