Un comentario de Eduardo Matías
a la Carta Abierta de Adrián Leyva.
Frente a la embajada cubana en México, en la muy lujosa colonia Polanco, dos cubanos pernoctan hace más de un año, en una silenciosa protesta para que su propio País les permita retornar a sus casas con sus familias, en el oriente de Cuba. En el día lavan y estacionan autos, ayudan en los ómnibus que allí hacen base, y sobreviven como pueden. Son Carlos Carrasco y Eduardo Quesada, que afirman nunca haber cometido delito alguno en su País, hasta uno de ellos fue galardonado por combatir en Angola.
El gran castigo ha sido impuesto por haber residido más de once meses y un día fuera de la Isla. Y no sólo se aplica a ellos, las órdenes de su gobierno a los pseudo-diplomáticos destacados en cualquier sede son las de NO ACEPTACIÓN transcurrido dicho término. Por extraño que a otros parezca, los cubanos necesitamos una VISA (disfrazada ahora tras la palabra HABILITACIÓN), para ingresar a nuestra tierra. Con medidas como ésta, el aparato administrativo interno convenientemente ha justificado por años la inmediata incautación de todos los bienes inmuebles, vehículos y otras propiedades de los cubanos que viven en el extranjero sin lograr previamente que les otorguen otra barrabasada jurídica: El PRE, siglas que significan Permiso de Residencia en el Exterior…
A Carlos y Eduardo se les suma Silvio, rechazado también y que aunque vive y trabaja en otra parte del DF sus vueltas constantes se da por el lugar. Nicolás, Igor y otros cubanos en igual condición también intentaron regresar, algunos enfermos, otros afectados de sus facultades mentales. La lista no es grande, cuanto más injustificado este rechazo. Una muestra más del “elevado carácter humanitario” de ese régimen.
Estos son algunos de los muchos abusos y violaciones a los derechos humanos cometidos habitualmente dentro y fuera de la Mayor de las Antillas, y que en el mundo libre sólo aquellos nostálgicos y recalcitrantes seguidores del régimen cubano parecen desconocer. Impresiona como intelectuales, profesionistas e integrantes de una izquierda ortodoxa sumida en un presente inexistente, se ponen nerviosos si les hablan de la realidad cubana. Peor aún, si les ofrecen pruebas, se tapan presurosos los ojos, oídos y boca, como los tres afamados monitos.
En el anterior tren también se suben los políticos de muchas naciones: Ingenuamente creen, o mejor dicho lo aparentan, que en Cuba ha habido cambios. Como si Raúl no tuviera también más de cincuenta años en el poder, si no acrecentara cada día mas la represión interna contra los disidentes y opositores pacíficos, como si la Gerontocracia Gubernamental no fuera más de lo mismo.
Por todo ello, mostrando al mundo indiferente dolorosas historias que muchos prefieren no saber, Cubalsero publica a continuación una Carta Abierta del cubano Adrián Leyva, dirigida específicamente a un grupo de artistas reconocidos como simpatizantes del gobierno cubano “… y a todos los cantautores y artistas comprometidos con la justicia social y la dignidad del ser humano”.
Esperemos que ésta su propuesta tenga eco y sobre todo, resultados.
CARTA ABIERTA A LOS ARTISTAS ESPAÑOLES: Ana Belén, Joan Manuel Serrat, Miguel Ríos, Víctor Manuel, Miguel Bosse y a todos los cantautores y artistas comprometidos con la justicia social y la dignidad del ser humano.
Quien le escribe es un ciudadano cubano que está privado de estar en su Patria, junto a su familia incluyendo mi anciana madre de ochenta años de edad y débil visual, en virtud de las disposiciones anticubanas de la política migratoria del gobierno de Cuba.
No soy un terrorista. No soy asesino. Soy simplemente UN CUBANO a quien el gobierno de mi país niega el derecho de entrar libremente en mi Patria. No soy un caso único. Miles de cubanos sufrimos está despatriación degradante a nuestra dignidad.
Hoy la gran familia cubana transita por la peor perdida de sus valores tradicionales y la división de sus hijos que deambulan por medio mundo como parias.
Hermanos españoles: La música es el idioma más universal.
Pertenezco a una generación que continua entonando “Canción con todos” y “Yo vengo a ofrecer mi corazón”. Ahora somos los cubanos quiénes necesitamos la solidaridad real de los artistas comprometidos con las causas justas.
Les pido con toda humildad que escriban una canción que entone un himno a libertad del alma y la reconciliación entre todos los cubanos; un himno al derecho de los desterrados cubanos a causa de una injusta ley de salida definitiva. Que podamos retornar libremente a Cuba como es nuestro derecho.
La solidaridad internacional para promover un cambio en la antihumana política migratoria al pueblo de Cuba, podrá instalarle odios a los sordos corazones que han contagiado con ideologías a la familia cubana.
Los cubanos tenemos derecho a nuestra Patria sin condiciones ajenas ni imposición de ideologías que se erigen sobre nuestra condición natural.
Ustedes tienen la palabra a través del canto. Ustedes tienen el poder del lenguaje más universal que abre las puertas de los corazones: LA MÚSICA.
“CANTOR, QUE TUS POEMAS SEAN EL RECLAMO DEL PUEBLO…”
Atentamente:
Adrián Leiva Pérez
Ciudadano Cubano desterrado de Cuba, bajo la anticubana ley de salida definitiva, residiendo en Miami hasta que pueda retornar a Cuba.
Dirección familiar en Cuba: Albear 575 apto 7 /4ta y 5ta Palatino Cerro, La Habana , Cuba.
Correo electrónico alpleiva@yahoo.com
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