VENDETTA ENTRE LOS CASTRO: SORPRESIVO “GOLPE DE ESTADO” A FIDEL.
Cuba, Demencia de un dictador, Elecciones en Cuba, Gobierno cubano, Libertad para Cuba, México, Mexicanos en Cuba, Reformas en Cuba, Relaciones exteriores Sin Comentarios »Por: Eduardo Matías López
Raúl sobre las cenizas del Gabinete Fidelista demuestra su creciente independencia.
Un abogado mexicano como nuevo Canciller de Cuba.
Raúl Castro, un año después de obtener en herencia la caribeña Isla y sus once millones de cubanos sin efectuar elecciones presidenciales libres, secretas, directas, (no celebradas desde hace más de 50 años), se ha atrevido al fin a mover los peones de su hermano para colocar los propios, eliminando los obstáculos políticos que para él representaban diez de los funcionarios más poderosos emanados todos del gabinete anterior.
El ámbito noticioso del mundo entero ha destacado la conclusión del principado del “niño prodigio” de las finanzas, el aún vicepresidente del Consejo de Estado Carlos Lage, quien perdió su puesto principal como vicepresidente del Consejo de Ministros; y la total expulsión del hoy excanciller Felipe Pérez Roque, tutelado desde su adolescencia por el enfermo Dictador.
Un mexicano al poder
Roque, de 43 años, quien fuera secretario de Fidel, el más joven entre los dirigentes revolucionarios, fue reemplazado por Bruno Rodríguez, de 51 años, quien era el vicecanciller. Abogado que nació en México en enero de 1958, un año antes del triunfo de Fidel Castro, dirigió la política cubana hacia América Latina y se desempeñó alguna vez como embajador de Cuba ante las Naciones Unidas. Rodríguez, quien destacó también como periodista y embajador, ocupará el cargo que fuera por diez años de Pérez Roque, ahora como sexto Ministro de Relaciones Exteriores en las cinco décadas del gobierno de los Castro, después de Raúl Roa, Isidoro Malmierca, Ricardo Alarcón, Roberto Robaina y Pérez Roque.
Futuro inmediato de Pérez Roque
El destino inmediato de éste último no se indicó en el decreto oficial que lo sustituyó, pero se sabe que es candidato al Plan Payama, encerrado en su opulenta mansión regalo de la Re-involución como prisión domiciliaria aunque no exista proceso penal, sin derecho a trabajo alguno y sin los suculentos privilegios en alimentación, coches, viajes y muchos más emanados del Poder. Ya nadie recuerda al otro excanciller, Robertico Robaina, el irrespetuoso diplomático que siempre vestía playera sin cuello ni corbata, quien hace unos años perdió su puesto por declaraciones en el extranjero donde vendió su imagen como futuro reemplazante de Fidel. Se le vio administrando el modesto centro turístico de Río Almendares.
Ahora existe nerviosismo en todas partes. El Embajador cubano en México, Aguilera de la Paz, también está inmerso en este mar de lágrimas por las defunciones políticas, y puede ser que como muchos otros esté preparando sus maletas. Pero estos cambios, los de adentro y los de “afuera”, no representan algo nuevo. No significan apertura, crecimiento, avance ni reconciliación con su cada día más oprimido pueblo. Mucho menos esperanza: Sólo es más de lo mismo. Diferentes perros con el mismo collar.
Trayectoria comunista de Bruno Rodríguez
Este mexicano, reconocido como hombre tranquilo, de ademanes pausados y sólida formación intelectual, fue también dirigente estudiantil, profesor de Derecho Internacional Público en la Universidad de La Habana, secretario de Relaciones Internacionales de la Unión de Jóvenes Comunistas y director del diario Juventud Rebelde, uno de los dos de circulación nacional, que como toda la prensa escrita, radial y televisiva en Cuba pertenece por mandato Constitucional al único Partido permitido. Luego de la desaparición de la Unión Soviética y su bloque en 1990, Rodríguez es elevado a miembro del Comité Central del gobernante Partido Comunista y dos años después jefe de su Departamento de Cultura.
Para los neófitos en política cubana baste aclarar que desde principios de los sesenta Castro desapareció en las Universidades la carrera diplomática. Todos, ( y eso incluye al personal de una embajada cubana desde la cúpula diplomática hasta los de servicios como porteros y choferes), se escogen dentro de la nomenclatura de la policía política, la inteligencia o la contrainteligencia, a fin de que desarrollen labores paralelas de espionaje en el extranjero y se vigilen secretamente entre ellos. Pues Bruno no ha de ser una excepción en estos medios cuando en 1993 pasa a la vida diplomática como Representante Alterno de Cuba ante las Naciones Unidas, designado después para la máxima responsabilidad y a su regreso a La Habana, vicecanciller a cargo de las relaciones con América Latina.
Rodríguez llega a Canciller con marcados tintes de expansión diplomática en América Latina, de incrementadas relaciones con países seguidores del castrocomunismo, una filosofía tan conveniente para que los actuales presidentes se anquilosen en el poder. Con su nombramiento se envía también un mensaje de complacencia a México, que cambió radicalmente hacia el régimen de La Habana su política de crítica abierta por las continuas violaciones a los derechos humanos de sus nacionales mantenidas en los dos sexenios anteriores, y cuya máxima fricción se produce bajo el mandato de Vicente Fox, con la difusión por Fidel de una conversación privada con el presidente mexicano y la expulsión de la tierra del tequila del embajador cubano Bolaños por ingerencia castrista y chavista en el pasado proceso electoral.
El presidente Calderón ha anunciado una pronta visita a Cuba, pero no ha dicho nada de un acercamiento a la disidencia interna, ( como efectuó Fox), ni tampoco en sus viajes a La Habana de la Canciller y los Parlamentarios del PAN se tocó el espinoso tema de las garantías individuales de la población ni intento alguno de recibir a los líderes de la oposición pacífica, demostrando mayor aprecio por las relaciones con la dictadura que con los principios de la democracia internacional.
No se espera nada excepcional
Entre los otros funcionarios relevados figuraron el ministro de Economía y Planificación, José Luis Rodríguez, reemplazado por Marino Murillo Jorge, hasta ahora ministro de Comercio Interior; la titular de Finanzas y Precios, Georgina Barreiro Fajardo, sustituida por Lina Pedraza Rodríguez, miembro del Secretariado del Comité Central del Partido Comunista; y el ministro del Trabajo y Seguridad Social, Alfredo Morales Cartaya, relevado por su viceministra Margarita Marlene González Fernández.
Son vientos viejos, dentelladas entre tiburones que no implican una mejoría de relaciones con EU, ni cambios que permitan el resurgimiento de la próspera economía cubana existente antes de los castro, ( Cuba se encontraba en 1958 entre las tres principales naciones de América). Contrario a los desvaríos del dictadorcillo venezolano, quien dijo emocionado ante la prensa que Fidel estaba recuperado y paseándose entre su pueblo, esta vendetta prueba un irreversible estado de deterioro del hermano mayor y representa otro sonoro clavo en su apolillado féretro.
Las tres monedas vigentes en la Isla continuarán en sus malignos juegos destrozando los nervios y los estómagos del cubano “de a pié”: El peso, con el cual el gobierno a todos malamente paga, no recupera valor alguno; la moneda convertible inventada hace unos años y artificialmente revaluada con la que el régimen obliga a sus súbditos a comprar comida, medicina y todo tipo de artículos, seguirá imperando por mandato gubernamental; y el dólar se maneja a escondidas. Todas las tiendas de comida, ropa, electrodomésticos, así como restaurantes, fábricas, empresas grandes, medianas y chicas, seguirán como monopolio del estado absolutista.
No habrá por ello libertad para los presos de conciencia, los disidentes seguirán siendo amenazados, acorralados, lastimados en su persona y sus familias. No se concederán libertades de expresión, de comercio, políticas ni de índole alguna. La división de poderes, una burla; los derechos humanos, inexistentes; y cada día los registros policíacos se multiplican en las calles, se acidifican las denuncias de los Comités de Defensa de la Re-involución, basta encontrar a un simple ciudadano levando a su casa una bolsa con alimentos de adquisición no estatal, ( mercado negro), para efectuarle un juicio sumario. Se acrecienta el imperio del TERROR.
Las remesas seguirán siendo el principal rubro de la economía, pues la hambreada población se moriría si desde el exilio no enviamos parte de nuestro diario esfuerzo para la sobrevivencia de la familia. Tampoco la búsqueda obsesiva de comida y bienes materiales de la gente va a disminuir, ello es parte esencial del plan de entretenimiento colectivo para que nadie pueda pensar en cosas superiores a la inmediatez. El engranaje es perfecto según las ambiciones y necesidades del grupúsculo en el poder, la cúspide seguirá arriba, abajo ninguno indagará y mucho menos protestará porque cualquier desvarío significa caer también en desgracia.
Estos cambios sólo deben interpretarse como lo que son: un ajuste de cuentas entre poderosos de pésima catadura, aquí no existen víctimas ni redentores, pues tan cómplices han sido los que salen como los que entran; tan ineficientes, corruptos y asesinos aquellos como éste, ( todos los miembros del Consejo de Estado han firmado las penas de muerte).
Y si Ud. quiere un buen resumen de estos recientes cambios de altos funcionarios en Cuba, simplemente léalo así: La YEGUA elimina a los potros del CABALLO.







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