Por: El Zacateco para la redacción de La Candela / Comentarios de Cubalsero
PROMETEN CUBANO-AMERICANOS DEPORTACIÓN DE 100 MEXICANOS POR CADA CONNACIONAL DAÑADO.
BOICOT MASIVO A PRODUCTOS MEXICANOS EN USA.
AL JUICIO DE LA HISTORIA FUNCIONARIOS MEXICANOS IMPLICADOS: LA CAIDA DE LOS CASTRO MARCARA LA HORA DEL VEREDICTO.
“El exilio fuerte” cubano reaccionó de manera radical ante la decisión del gobierno mexicano de deportar a más del 80 % de los isleños que lleguen a este País.
Las implicaciones, sin lugar a dudas, se extenderán a Estados Unidos. La poderosa comunidad cubano-americana tratará de echar a pique el barco de la numerosa, (y muy numerosa), comunidad mexicana.
Se trata de las respuestas que darán los isleños a lo que consideran medidas discriminatorias por parte del gobierno de México hacia los cubanos que transitan por el territorio azteca para llegar a los Estados Unidos.
Pero en el país de las maravillas y los sueños ¿cumplidos?, dígase la Unión Americana, los papeles se invierten. Los cubanos son legales desde el instante de su arribo, y mantienen fuertes posiciones gubernamentales, mientras los mexicanos ocupan la trinchera del débil: muchos no tienen papeles.
La respuesta del “exilio fuerte” cubano será tomar tres medidas inmediatas: boicotear el consumo de productos mexicanos en supermercados y restaurantes; agregar a la minuciosa lista de los pendientes a juicio cuando el régimen totalitario se derrumbe, junto a los actuales torturadores miembros de la policía política y el sistema penitenciario cubanos, a aquellos funcionarios y agentes mexicanos que se han ensañado con isleños, aplicándoles rigurosas sanciones más allá de lo debido o cometiendo actos de extorsión; y la más grave, promover una campaña llamada 100 x 1 dentro de la comunidad cubana en todo Estados Unidos, para denunciar a cien mexicanos ilegales ante las autoridades migratorias norteamericanas como tributo por cada cubano que México deporte.
“Esto puede parecer muy injusto, los platos rotos los van a pagar mexicanos que no tienen nada que ver con las medidas abusivas y xenofóbicas de su gobierno, pero es la única forma efectiva de defender a nuestra gente. Cuando México vea disminuir aún más sus remesas por el retorno masivo de sus nacionales, tal vez lo piense dos veces antes de maltratar y deportar a un cubano.” declara un líder de La Florida, que por motivos estratégicos y de seguridad pidió no publicar su nombre. “ Y conste, que sólo haremos aquí lo que México dice que hace allá: cumplir con la Ley”, agregó.
Las causas
Con la reciente firma de un acuerdo migratorio entre México y Cuba, la represión gubernamental mexicana a los nacionales de la Isla se ha incrementado en grado alarmante.
Desde el 2005 México deportaba a los cubanos “no contaminados”, término acuñado por La Habana para los pobres que sólo desean un pedazo de pan y algo de libertad: Los balseros. Fugitivos marítimos, contra viento y marea, contra tiburones del Caribe y mordidas humanas: que no necesitan ser escualos los agentes y funcionarios mexicanos para arrancar de una sola dentellada todas las esperanzas y el poco dinero de los migrantes.
Antes de este acuerdo migratorio, los cubanos que llegaban a México provenientes de terceros países no eran aceptados de regreso por el régimen castrista por considerarlos “contaminados” ideológicamente. Este curioso término , curius and curiosers, diría Alicia en el País de las Maravillas, que tal parece de sanatorio y no de política, se refiere al “parásito” de la libertad, que incuba en aquellos cubanos que conocen un mundo libre y sin mordazas. Qué terrible que lleguen a Cuba diciendo que en México casi en cada esquina hay una tiendita con huevos, comida y refrescos; y taquerías con unos extraños artilugios redondos y planos que se doblan, tienen maíz y cal, pero, ¡oh, sorpresa!, adentro también hay carne.
El gobierno cubano esquilma y maltrata a aquellos isleños que conocen la verdad, pero tal parece que ahora ha encontrado un poderoso colaborador en el que se sienta en La Silla del Águila, depredador alado que desde los emperadores aztecas es el símbolo de poder en el país del tequila.
Un poco de historia
México ha sido escenario durante años de fuertes castigos a migrantes, elevados en demasía por la corrupción de las corporaciones policíacas, incluyendo Migración. El tráfico de indocumentados y otros delitos conexos proliferan desde tiempo atrás, sin viso alguno a disminuir, con los altos costos económicos y espirituales que representa para las familias y los propios ilegales.
Desde la Presidencia de México viene el golpe de timón: Los gobiernos de Ernesto Cedillo y de Vicente Fox presentaron en foros internacionales reclamos a Cuba por violaciones de derechos humanos, llegando a la mayor rispidez durante el último sexenio, ( recordemos el “come y te vas”, y la expulsión del embajador cubano Bolaños por intromisión política en asuntos internos mexicanos durante el pasado proceso electoral a favor del candidato izquierdista. Con asesoría castrista y derroche financiero venezolano se formaron en zonas marginales del DF y otras partes del País las muy efectivas células bolivarianas).
¿Y ahora aliados?
Hoy el sueño dorado de Fidel Castro, no alcanzado plenamente por no integrar siempre México la añorada triangulación con Cuba y Venezuela, se fortalece con las decisiones del presidente Calderón de estrechar lazos de todo tipo con ambos países comunistas, terminando una etapa de confrontación abierta; medida aplaudida por unos pero muy criticada por otros que señalan que el margen entre la diplomacia y la complicidad con estas dictaduras es muy estrecho, denigrante y peligroso.
Ahora México deporta libremente más del 80 % de los cubanos que por mar o tierra ingresan a su territorio. Un alarmante caso se evidenció con un grupo que llegó por Guatemala antes de la entrada en vigor de estos acuerdos migratorios, y se le aplicó una expulsión retroactiva, violando la Constitución mexicana.
Tan solo el comienzo de la batalla
Para el próximo miércoles se anuncia una manifestación cubana frente al consulado mexicano en Miami. La razón se origina en la prepotencia y la soberbia de migración mexicana, que se niega a llegar a un acuerdo para que un grupo de seis cubanos amparados en Tlaxcala logren su libertad, ya que llegaron por tierra antes de la puesta en vigor del acuerdo Cuba-México y aún así se lo quieren aplicar con retroactividad; y la incapacidad de la SEGOB para poner un alto a los endiosados funcionarios de Control y Verificación, que al parecer justifican con estas actitudes extremistas todo el escándalo y la corrupción que rodea a su entorno de poder.
Las consecuencias
El ganador de esta lamentable e innecesaria guerra migratoria, que enfrenta a dos nacionalidades hasta hoy hermanadas en su cultura, historia, religión católica, cercanía e indudable afinidad, será el Gobierno de los Estados Unidos, que mata dos pájaros de un sólo tiro: México le sirve de lacayo, frenando a los cubanos a los que USA está obligado -por sus leyes internas- a recibir; y los cubanos-norteamericanos en su desesperación y enojo le van a despejar su territorio, seguramente con inusitada eficiencia, de varios millares de indocumentados mexicanos. Veremos qué opinan por acá los numerosos grupos defensores de los derechos de migrantes mexicanos de la brillante actuación de nuestro Gobierno, quien asegura apoyarlos… ¡ No me ayudes, Compadre…!!!
Comentario por Cubalsero
LOS POBRES SIEMPRE LA PAGAN
Fray Guillermo de Baskerville, en las heladas cumbres del norte de Italia, le dijo a su discípulo Adso de Melk, que en todas las épocas y en todas las grandes convulsiones religiosas e históricas, los pobres, los iletrados y los desvalidos, siempre pagaban los platos rotos; mientras, los líderes, los poderosos, aunque hubieran cometido el mismo error, herejía, suspicacia o rebeldía, por lo general se salvaban, gracias al dinero, mayores influencias, o simplemente mayor información. No son las palabras exactas del monje franciscano, pero si la idea que Humberto Eco quiso expresar al crear al controvertido personaje, monje británico que se comunicaba con Dios a través de la lógica.
El hermano Guillermo se refería a una campesina italiana, bella pero muy sucia, iletrada y hambrienta, que había entrado al convento en busca de comida, y pensaba pagarla con favores sexuales a un monje innoble tanto de faz como de corazón, pero también iletrado y de origen no pobre, sino paupérrimo.
El monje y la campesina se parecían en algo: ambos habían “migrado” al interior del convento por hambre. El pensó que no bastaba con darle comida a la campesina a cambió de sus bellezas, y trajo unas gallinas negras, un gato negro, unos huevos, y una vela para que Lucifer sirviera de alcahuete entre él y la muchacha.
Casualmente una de las velas cayó y provocó un incendio. Entraron los soldados de Bernardo de Gui, famoso Inquisidor por reventar records de mujeres y herejes quemados, apresaron a los implicados y los procesaron por brujería. Nada sabía la campesina, que tal vez ni apellido tenía (pero sí mucha hambre), de las artes diabólicas. Tampoco, creo, el monje lujurioso, pues su ignorancia era tal que dudo supiera distinguir entre Dios y el diablo, entre el bien y el mal.
Pero Fray Guillermo de Baskerville, erudito hasta el colmo, sí sabía que muchos papas se habían “interesado” en la brujería, pero ninguno acabó en la hoguera. Los papas tuvieron información, dinero y poder. No migraron de campos arrasados y baldíos, de cosechas perdidas y de lobos, hacia el interior de ningún convento, ellos no tenían hambre, nacieron en la aristocracia y estaban destinados a ganar siempre.
El hermano Guillermo tenía razón cuando le dijo a Adso de Melk, con otras palabras, que “los pobres, en todas las épocas, siempre pagan los platos rotos”.
Ningún cubano con dinero, poder, información (información = poder), o buenas influencias será deportado de México; y, viceversa, ningún mexicano con dinero y poder será deportado de Estados Unidos. ¿Quién se atrevería a decirle a la familia Slim o a la familia Azcárraga que abandonen territorio norteamericano? ¿Qué funcionario mexicano se atrevería, ni siquiera a sugerirle, a un cubano de la familia empresarial, que se vaya de México?. Nadie, de ningún bando, hará nunca tales sugerencias. El dinero tiene pasaporte internacional y no necesita de sellos.
Quienes serán los cubanos o los mexicanos deportados ?. Sólo los que se parecen a la campesina italiana y al monje lujurioso e iletrado, de los que habla el hermano Guillermo de Baskerville.
Estos cubanos y estos mexicanos, dígase más claramente la carne de cañón, son los que detrás han dejado campos arrasados, tierras que no producen un solo frijol ni un solo grano de maíz, pequeños pueblos miserables, en ruinas y hambreados. O barrios paupérrimos de ciudades cuyos alcaldes no se ocupan de ponerles ni servicios sanitarios, ni agua, ni gas para cocinar; donde todo (y como diría Fray Luis de León a los inquisidores, “con perdón, señores, pero así se dice en castellano”), todo, absolutamente todo, huele a mierda y a coños sudados. Y hablando en cubano y no en castellano, en esos lugares “la dignidad era verde y se la comió una vaca”.
La sabiduría de los musulmanes.
No hay que atacar a los mexicanos pobres. Yo soy cubano y me duele que deporten cubanos de México, pero el camino no es atacar a mexicanos que fueron a Estados Unidos huyendo de la pobreza, tal como pretende una fracción de la comunidad cubano-americana con su Campaña 100 x 1, (denunciar a cien ilegales mexicanos en USA por cada cubano que migración mexicana deporte).
El camino me lo dijo quien menos yo esperaba que me lo dijera, hoy 10 de febrero, CBSNEWS publicó el artículo Ahmadinejad Heralds “Era of Dialogue”, donde el presidente de Irán, el muy, muy, muy calificado de musulmán radical, radical, radical… Mahmoud Ahmadinejad responde a un llamado de paz del presidente de Estados Unidos de América, Barack Obama, y le dice: “The Iranian nation is ready for talks (with the U.S.) but in a fair atmosphere with mutual respect”, “La nación iraní está lista para dialogar, siempre y cuando sea en una atmosfera de mutuo respeto”.
¿Y la nación cubana…?. ¿No está lista para dialogar?. ¿No está lista para comunicarse con los líderes de la comunidad mexicana en Estados Unidos y pedirles que sean ellos los que intervengan y presionen a su gobierno para que dé marcha atrás a la deportación de cubanos ?.
¿Y si no está lista ahora, cuándo lo estará? ¿No son suficientes 50 años de terquedad? ¿Dónde quedaron nuestras tradiciones?. Por un lado, España, somos occidentales; por el otro, pueblos yoruba, mandinga, etc., somos africanos. En Cuba se dice: El que no tiene de Congo, tiene de Carabalí. Y también de Gallego, de Isleño, de Curro… Pero ningún grande de Occidente ni de África se ha negado nunca al diálogo. El occidental más occidental de todos, Sócrates, pasó toda su vida dialogando para hacerle entender a los griegos ciertas cosas esenciales; por otra parte, Orula, el dios del oráculo, nunca se hubiera negado a dialogar, pues dice Ifá: DE LA DISCUSIÓN NACE LA LUZ.
Parece que los cubanos de las dos orillas ya no somos ni occidentales ni africanos, y mucho menos sabios. Habrá que escuchar a los musulmanes que hoy han demostrado que sí tienen pragmatismo y capacidad para el diálogo. Hay que ser menos viscerales, pues como decía el escritor norteamericano Emerson, “ nadie sospecha que está equivocado”.
Sin embargo, esto no es propio de la idiosincracia cubana ni de nuestras tradiciones políticas verdaderas. Desde el siglo XIX criollos como José de La Luz y Caballero, el Padre Félix Varela, y otros sí estuvieron dispuestos a dialogar con la metrópoli española; fueron los peninsulares los que se cerraron a las ideas y al debate. Posteriormente José Martí, Tomás Estrada Palma, Jorge Mañach, Antonio Guiteras Holmes, también estuvieron dispuestos al diálogo. Esta etapa de apertura de ideas por parte de la cultura política cubana fue clausurada y castrada por Fidel Castro, cuando no sólo se negó a dialogar con sus opositores, sino que los asesinó.
Fidel Castro no creía ni cree en su actual decrepitud, en el valor de las palabras sino de la represión, la tortura y las balas. Y así nos enseñó a ¿pensar? a varias generaciones. Algunos de nosotros reflexionamos con el tiempo y reconocimos que esto era un típico error del más bestial inquisidor de la edad media, o sea, parafraseando a Emerson, empezamos a sospechar en algún momento de nuestras vidas que nadie tiene la razón absoluta, que la equivocación es innata de la condición humana.
Comentarios Recientes