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El ‘desvío de recursos’ en Cuba, el pan de cada día

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Por: Iván García | La Habana

Bienvenido a la isla del robo. Pase usted por cualquier gasolinera, oficina de atención a clientes o bufete jurídico, y por debajo de la mesa, con dinero en mano se resuelve lo que desea.

Siéntese con su familia a cenar en un exclusivo y caro restaurante, y verá cómo lo timan al servirle un trozo de asado. Y si no tiene los ojos abiertos, le recargan la cuenta con un descaro que raya en la insolencia.

Probablemente estos robos de “malandros” cubanos, sean habituales en cualquier rincón del planeta. Pero la prensa los denuncia. No se oculta el fenómeno. En Cuba sí.

La rica fraseología gubernamental acuña un término ambiguo para clasificar los robos y pérdidas: “desvío de recursos” o “faltantes”. En todos los estamentos de la sociedad, la persona, o participa del robo, o es cómplice o compra productos sacados la noche anterior de un almacén estatal.

La gente no labora donde pueda ganar un mejor salario. No. Trabaja donde pueda robar a manos llenas. Porque el sueldo de fin de mes es un simple estipendio.

Les contaré un par de historias. En una gasolinera que presta servicio al Ministerio del Interior, a tiro de piedra de Villa Marista, cuartel general de la Seguridad del Estado, hace unos días la policía desmanteló una red que falsificaba bonos de gasolina y petróleo.

Trabajadores del centro aún están bajo investigación. A uno de los jefes se le ocupó una máquina para confeccionar bonos falsos de combustible. Les explico. En Cuba, el gobierno intenta controlar en forma de vales o bonos el gasto de combustible.

Una legión de burócratas planifica la gasolina a gastar por cada empresa en un mes. Y los kilómetros que deben recorrer los coches estatales. A cada empresa se le distribuye un número de bonos de combustible, que por la extensa crisis se han ido recortando.

Debido al descontrol, en esa gasolinera que presta servicio a coches del Ministerio del Interior, mensualmente se robaban miles de litros de gasolina. Después, estos litros se vendían a particulares o a oficiales de la institución, quienes como cualquiera en la isla necesitan un extra de combustible para resolver asuntos personales.

Es un negocio rentable. El litro de gasolina especial cuesta 0.90 c.u.c (1 dólar) y se suele vender en el mercado negro a 10 pesos (40 centavos de dólar). Ya hace unos años, Fidel Castro intentó controlar el robo desmesurado de combustible colocando trabajadores sociales y máquinas para vigilar la venta. Miles de empleados corruptos fueron despedidos.

Pero ni así. A la vuelta de unos meses, los nuevos empleados ya estaban robando. En el caso contado, los trabajadores pertenecen al Ministerio del Interior. Nadie está a salvo en Cuba del flagelo de la corrupción.

La otra historia es mucho más penosa. Lo sucedido en el hospital siquiátrico de La Habana, en el mes de enero, donde por negligencia fallecieron 26 pacientes, tiene tras bambalinas un trasfondo de corrupción.

Según una persona que trabaja en una comisión que investiga los sucesos, se sustraían diariamente cientos de sacos de arroz, leche en polvo y cajas de pollo o pescado. Algunos empleados del centro vendían festinadamente sábanas y colchas destinadas a los pacientes.

En los alrededores del hospital, vecinos del barrio preferían ir a comprar productos a empleados del centro, que al desabastecido mercado estatal. Hasta la pintura era vendida. Varias casas cercanas están pintadas del mismo color que el sanatorio.

En Cuba, para obtener cemento, materiales de construcción o comida, la ciudadanía recurre al mercado negro. La pérdida de valores morales es ostensible. Personas que siempre fueron muy honradas, ahora ven normal consumir artículos robados.

A veces la prensa oficial publica una reseña sobre la corrupción y el robo. Pero a cuentagotas informan de un fenómeno que está latente en todas las estructuras de la sociedad cubana.

Hace unos días, el telecentro de la provincia de Santiago de Cuba, a mil kilómetros al este de La Habana, realizó un reportaje sobre el recorrido de Lázaro Expósito Cárdenas, primer secretario del partido en la provincia, por centros gastronómicos y de elaboración de productos alimenticios.

Da ganas de vomitar. Cucarachas, suciedad y mala elaboración en la confección de alimentos. Al parecer, la cadena nacional televisiva pensó que era demasiado crudo exhibir el material y lo censuró. En 51 años de revolución de verde olivo, la corrupción rampante es un fenómeno que el gobierno no ha podido atajar.

Es simple, la gente no se siente dueña de los medios de producción, como le repiten los catálogos de marxismo. Y ve al Estado como una institución que los explota. Si a esto usted une la escasez, entonces el motor de la corrupción está presto a funcionar a todo gas. A robar se ha dicho.

Nestlé no tiene cucharitas

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Por: Aleaga Pesant

LA HABANA, Cuba, febrero (www.cubanet.org) – “La empresa Nestlé pierde diariamente cientos de pesos convertibles cubanos, por no distribuir las cucharitas necesarias para consumir los helados en sus potes de medio litro” -se quejó un vendedor de la heladería de CUPET (Cuba Petróleo), de línea y F, en el Vedado. El tema se hizo público cuando un cliente fue a comprar uno de los caros helados producidos por Nestlé y comercializados a precios que van desde 1.35 hasta 2.50 CUC.

El precio del más económico de los productos Nestlé equivale a 33.75 pesos, algo más de día y medio del salario mensual promedio. Los clientes se quejan de que productos tan caros no se sirvan con la cucharita, necesaria para el consumo del producto cuando se está fuera de casa.

Interrogado sobre esta situación, el dependiente dijo: “Los distribuidores traen el producto sin cucharas. Si preguntas, responden que la empresa Suiza, en coordinación con la cubana Coralac S.A. (Corporación Láctea Sociedad Anónima) no tienen dinero para producirlas. Si no acepto la mercancía porque no está completa, me despiden, y aquí siempre me busco algo extra en pesos convertibles. Por eso es mejor ni chistar y explicar a los consumidores cuál es el problema, pero sin coger lucha, porque en esa no gano nada”.

Jorge Cruz, gerente económico de Coralac, respondió a este reportero y señalo que las cucharitas se perdieron por problemas que confrontó el productor. Sin embargo, desde finales de octubre de 2009, el tema se resolvió a través de otro productor: Empresa Militar Industrial Che Guevara, de Villa Clara.

Coralac produce mensualmente un millón 600 mil envases de medio litro, y la empresa militar sólo entrega en sus meses de mayor eficiencia, 800 mil cucharas, Las nuevas cucharas son algo mayores, más atractivas y de fácil manejo, por lo que tal vez una buena parte son desviadas por los distribuidores minoristas hacia otros destinos, como el mercado negro, para utilizarse en fiestas particulares.

La falta de la cucharita plástica se reporta en casi toda Ciudad de la Habana, principalmente en el Vedado. Se especula que Nestlé debe estar perdiendo hasta un 20 % de ventas por ese concepto. Sin embargo, esto no afecta a otros competidores productores de helados, porque no existen.

El Bloqueo

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Por: Reinaldo Cosano Alén, Sindical Press

LA HABANA, Cuba, febrero (www.cubanet.org) – La Habana enfrenta una situación grave de desabastecimiento de alimentos mientras toneladas de productos agrícolas se pudren en los campos y en los centros de acopio que la rodean.

María Ferreiro, de 40 años, reside en Nueva Paz, La Habana, provincia eminentemente agrícola, y viaja tres veces por semana los 72 kilómetros que la separan de la capital, para atender a una tía enferma de cáncer.

”Está muy mal, necesita alimentarse y no tenemos familia en los Estados Unidos que envíe remesas. No hay dinero para comprar en las tiendas de divisa. Tengo que inventar para llevarle algunas viandas, frutas, queso blanco y yogurt, caseros, y huevos. Esos artículos se consiguen a buen precio, en cualquier cantidad en Nueva Paz. El problema es cómo trasladarlos a La Habana, y no sólo por las dificultades del transporte”.

Ferreiro cuenta que existen muchos puntos de control en su trayecto: ‘En cada puente hay un auto patrullero; en Vega, Nueva Paz, el entronque con la Carretera Central, San Nicolás, San José, Guiñes. El principal control está en Pedro Pí, lugar cercano a la capital. Allí detienen los vehículos, hasta las bicicletas, y al que va a pie, si lleva algún bulto. Registran y sólo permiten pasar diez libras de vianda y ningún tipo de carne. Supuestamente, el objetivo de los registros, decomisos y multas es evitar el tráfico de mercancías fuera del estricto control estatal, según las ordenanzas oficiales”.

”A veces un policía se conmueve y me deja pasar alguna cosita. Da mucha pena ver cómo se echan a perder viandas, vegetales y frutas con tantas necesidades que hay. El Estado, con sus controles y burocracia, no logra abastecer el mercado con la producción estatal y su red de distribución. En ocasiones el gobierno tiene que alquilar camiones a los particulares para distribuir la mercancía”.

No está permitido que los agricultores independientes comercialicen su producción, sólo una pequeña parte. El grueso de la mercancía tiene que ser vendida obligatoriamente al gobierno, que fija cantidad y precios. Los agricultores compran al Estado una parte de los insumos que necesitan para cultivar la tierra.

”Las frutas en la capital cuestan un ojo de la cara, a causa del bloqueo impuesto por el gobierno- asegura Ferreiro-. Aquí en Nueva Paz los revendedores las llevan la casa y son baratas, comparadas con el precio en la capital”.

La Habana tiene dos millones 200 mil habitantes, sin contar la población flotante y de tránsito, según informe de la Organización Nacional de Estadísticas (ONE).

La Empresa de Cítricos Ceiba, en la provincia La Habana, una de las mayores del país, empeñada en el rescate de sus abandonados frutales, enfrenta el reto de los constantes robos, según informó el periódico Granma el 5 de febrero. Un trabajador perdió la vida el año pasado al enfrentarse a los ladrones.

La situación de bloqueo estatal al flujo de alimentos es parecida en todas las poblaciones de la isla. Su solución es una asignatura pendiente del pueblo cubano.

TODO TIEMPO PASADO FUE MEJOR…

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TODO TIEMPO PASADO FUE MEJOR…

Del refranero popular.
Especial para Cubalsero, un subjetivo
lamento de QuieroJama.

Nada peor que la doble moral: denunciar el “bloqueo” norteamericano, pero imponer varios bloqueos internos: el campesino no es libre de sembrar, cosechar y vender; ser comerciante es un delito; tu casa no puede ser enajenada, la iniciativa privada está prohibida, no pueden existir clases “vivas” de la sociedad que impulsen el desarrollo económico.

Nada peor que la doble moneda: El gran empleador, el gobierno cubano, paga en pesos a los obreros, empleados, profesionistas, pero te cobra los artículos esenciales y todos los demás que vende en sus tiendas (las únicas) en otra moneda mucho más cara: el CUC.

Nada peor, coño, que la gente tenga HAMBRE, y no sólo hambre por la falta de JAMA (comida), sino también mucha hambre de libertades de todo tipo: de expresión, de tránsito, de reunión, de comercio; hambre de derechos negados, de aquello que es justo e inherente a los seres dignos y libres de la Tierra.

Nada peor que contemplar impotente como el Estado defiende causas internacionales y denuncia abusos cometidos en otros países, pero ejerce brutal represión a su propio pueblo; impone de manera irrevocable y contundente su dogma totalitario, publicita constante y monopólicamente en las muy restringidas estaciones de radio, televisión y prensa escrita, en escuelas y centros de trabajo, las “geniales y generosas” ideas gubernamentales; pero encarcela a los opositores pacíficos por expresar otras formas de pensamiento.

Nada peor ni más deleznable que mentir mil veces tratando que la reiteración convierta la falsedad en aparente verdad; nada como esconder tras la piel de sus víctimas el arma del victimario; nada como nacer, vivir y morir bajo una dictadura discriminatoria que privilegia al extranjero y humilla al nacional en su suelo.

Nada peor, señores, que llegar a un aeropuerto de cualquier País portando un pasaporte y la obligada visa y de todas formas ser inmediatamente relegado, separado de la fila, detonar alarmas migratorias, ser tratado como terrorista, interrogado enérgicamente, investigado hasta la saciedad, avergonzado ante todos los presentes por simple razón de origen, por ser parte de una nacionalidad de alto riesgo, un seguro migrante o un espía en potencia.

Nada peor que contemplar a tanto ingenuo nostálgico en este planeta, evocando lleno de añoranza los días de gloria de aquello que en sus inicios fuera Revolución, inexistente hace mucho, traicionada por sus líderes, convertida en su antítesis, en la peor de las contrarrevoluciones, sangrienta, ineficiente y corrupta como pocas; interminable pesadilla frustrada y frustrante, castrense y castrante.

Nada peor que contemplar el ensayado coro integrado por muchos gobiernos del mundo que se autoproclaman democráticos y justos pero que a la vez, esgrimiendo la política de “no intervención”, (entiéndase a lo Poncio Pilatos), se conviertan en cómplices por acción u omisión de la más longeva Dictadura, que con toda inmoralidad ha gestado un monárquico traspaso de poder de Rey a Príncipe.

En fin, nada peor sobre la faz de la Tierra que reconocer que algunos nacieron con suerte, otros simplemente, nacimos en Cuba.

Detienen a vendedora de bolsas plásticas

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Por: Aini Martín Valero, ALAS

LA HABANA, Cuba, 26 de enero, (www.cubanet.org) -El pasado 22 de enero fue detenida una anciana que vendías jabas (bolsas) plásticas en el parque principal del Municipio Guanabacoa.

Ramona de la Caridad García, de 62 años, fue conducida a la estación policial No 14, de la localidad, y le fueron decomisados 300 pesos cubanos que portaba. Lázaro Esmi, capitán de la unidad, fue quien ordenó el decomiso.

Según Ramona, en la estación quisieron desnudarla para registrarla, pero ella se opuso rotundamente. Una oficial la registró entonces, sin desnudarla, y le encontró en un bolsillo el dinero, que procedieron a decomisar. Según Ramona ese dinero era el cobro de su pensión de jubilada y no tenía nada que ver con la venta de las jabas.

Ramona de la Caridad Gracia, dice sentirse vejada y abusada, además de haber sido victima de lo que considera un robo por parte del oficial Esmi.

Vendedores de yogurt

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Por: Moisés Leonardo Rodríguez

LA HABANA, Cuba, octubre (www.cubanet.org) – Falta de empleo, malas condiciones laborales cuando lo hay, insuficientes salarios y limitaciones familiares, llevan a muchos cubanos al mercado informal. Este es el caso de los vendedores de yogurt, residentes en el municipio Mariel, provincia Habana.

Estos comerciantes informales, en su mayoría mujeres, son reprimidos a pesar de que satisfacen una demanda que valida su actividad. Cada madrugada parten del municipio Mariel cargando mochilas con yogurt en pomos plásticos. Cada uno tiene sus clientes fijos en los barrios de la ciudad, separados en ocasiones por muchas cuadras que deben recorrer a pie.

Algunos compradores son personas con ancianos  y niños a su cargo, que requieren de este alimento como única opción ante el rechazo a otros productos lácteos. Residen la mayoría en Santa Fe, Jaimanitas, Marianao y Miramar.

Los intermediarios compran el yogurt a los productores a 11 pesos el litro y medio, y lo venden a 20. La leche para la elaboración del lácteo proviene de vacas de propietarios particulares.

La oferta estatal se realiza en pocos establecimientos, no es permanente y se vende a 5 cuc el litro y medio, el de sabores; y a 3.50 el natural.

Con frecuencia los policías realizan redadas en las paradas, y registran los transportes en que viajan los vendedores. Cuando encuentran lo que consideran mercancía ilegal, la decomisan e imponen multas elevadas. También levantan actas de advertencia.

Algunos comerciantes, arrestados en más de una ocasión, han cumplido sanciones de tres meses y hasta un año, sin internamiento.

Durante las redadas, algunos esconden las mochilas entre los matorrales, o no admiten ser los propietarios durante los registros en los ómnibus. Es un modo de evadir las multas, aunque no el decomiso.

En ocasiones, algunas policías han solicitado a las mujeres favores sexuales a cambio de hacerse los de la vista gorda. Una de ellas aseguró a este reportero: “Los policías de Santa Fe nos han obligado a botar el yogurt en cuevas de cangrejos delante de otros detenidos”. Otra afirmó: “Los hay que se quedan con lo que ocupan y nos dejan ir sin multarnos. Eso se llama corrupción”.

No se ha conocido de algún consumidor que haya sufrido daños por la mala calidad o higiene del yogurt.

Mientras los medios oficiales dan cuenta de productos del agro perdidos por los ineficientes mecanismos de distribución estatales, los vendedores informales, que satisfacen la demanda con eficiencia y sin delinquir, son reprimidos.

El gobierno cubano, al inhibir la capacidad de los ciudadanos para comerciar libremente, empobrece más el nivel de vida de la población.

Raúl Castro prepara a cubanos para recortes

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Fuente: El Universal

Dice que hay que trabajar el campo para superar la crisis económica

HOLGUÍN, Cuba (Agencias).— El presidente cubano, Raúl Castro, advirtió ayer a sus compatriotas que en los próximos días se anunciarán medidas contra la crisis económica, y dijo que no basta con gritar “patria o muerte, abajo el imperialismo”, sino que es preciso volver al campo, producir más e importar menos productos agrícolas, a fin de superar la crítica situación económica.

Recordó que ya en 2007 alertó sobre “la imperiosa necesidad de volver a la tierra”. Desde la plaza Calixto García, en la ciudad de Holguín, al este de La Habana, Castro se dirigió a sus compatriotas con motivo del “Día de la Rebeldía Nacional”, que conmemora el asalto al Cuartel Moncada, ocurrido en 1953.

El ataque liderado por Fidel Castro y en el que también participó Raúl fracasó, pero es considerado el inicio de la lucha contra el régimen de Fulgencio Batista, derrocado el 1 de enero de 1959 por la Revolución.

En este contexto, el mandatario cubano dijo que ya se han entregado 690 mil hectáreas en usufructo a campesinos y organizaciones. “Es de seguridad nacional producir en el país”, porque se gastan “miles de millones de dólares” comprando alimentos de otros países, agregó.

Cuba importa 80% de los víveres que consumen sus 11.2 millones de habitantes, principalmente de EU. En los primeros meses de este año, las importaciones cuadruplicaron en valor a las exportaciones, dejando al único país de América que se dice comunista con una angustiosa falta de liquidez.

Raúl Castro pronunció su discurso de 35 minutos ante unas 200 mil personas que madrugaron para verlo en la plaza. Anunció reuniones de las autoridades cubanas en los próximos días para tomar medidas relacionadas con la crítica situación económica de la isla.

El Consejo de Ministros revisará mañana los ajustes de presupuesto obligados por los efectos de la crisis financiera mundial, que redujo los ingresos de Cuba y crea dificultades para obtener créditos. Además, el miércoles se reunirá el comité central del Partido Comunista, a fin de analizar la situación nacional e internacional, y el sábado tendrá lugar la segunda y última sesión ordinaria de este año de la Asamblea.

El mandatario también dedicó buena parte de su discurso a la devastación que causaron tres huracanes que azotaron la isla en 2008, dejando pérdidas que cifró en 10 mil millones de dólares (20% del PIB anual).

La crisis está teniendo duras repercusiones para la población. Cuba viene aplicando desde el 1 de junio un paquete de ahorro para rebajar la factura energética. Algunas empresas han reducido su horario de trabajo.

Raúl ha emprendido reformas de envergadura pero de lenta aplicación, como el establecimiento de modelos salariales ligados a los resultados o la entrega en usufructo de tierras ociosas a varios agricultores particulares.

País propone a Cuba fijar vía para pagar a exportadores

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Por: Álvaro Murillo/nacion.com

La empresa cubana Suchel Tropical cumple ya cinco años de no pagar el jabón que compró a la productora alajuelense Punto Rojo, pese a una sentencia judicial de los propios tribunales de la isla.

La deuda de la firma cubana, con parte de capital estatal, llega a $1,2 millones, con intereses. “Es un montón”, dijo el gerente de Punto Rojo, Fernando Beeche.

La situación no era para optimismo ni siquiera en marzo, cuando el Gobierno de Costa Rica anunció el establecimiento de relaciones diplomáticas con el régimen de Fidel y Raúl Castro.

Ayer, sin embargo, hubo campo para la esperanza. La Cancillería acuerpó el reclamo que Punto Rojo y otras empresas ticas han debido afrontar en solitario.

El canciller, Bruno Stagno, pidió a las autoridades cubanas revisar esas deudas y establecer para negocios futuros un mecanismo mediante bancos públicos para agilizar los pagos a exportadores ticos.

El planteamiento lo hizo Stagno dentro de la “hoja de ruta” que envió a su homólogo cubano, Bruno Rodríguez, quien a su vez envió la propuesta de agenda para la nueva relación binacional.

El intercambio de documentos se dio 100 días después de que el Gobierno de Óscar Arias decidió restablecer los lazos rotos en 1961.

Entre otros contenidos, está planteada la creación de un Acuerdo Marco de Cooperación para facilitar intercambios educativos, sanitarios, culturales y científicos.


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